lunes, 30 de junio de 2014

#PrideCali2014

No sé qué tipo de tono debo emplear para redactar lo que podría ser una de las publicaciones oficiales del blog el cual, con estas palabras, acaba de abrir. Podría hablarles del evento al que asistí hoy, no, no podría, de hecho eso es lo que haré pero no sé exactamente cómo hacerlo: ¿Debo desligar mis pensamientos y ofrecer una noticia alejada de cualquier subjetividad? ¿Tengo que entrar a criticar sin apartar de las palabras mi ideología, filosofía y manera de vivir? ¿O solamente me conformo con ofrecerles un reporte de lo que aconteció hoy en la capital del Valle del cauca?. Lo cierto es que el tema es complicado, algo de lo que nunca he escrito, no con la esperanza de que me lean.

Por estas fechas toda Colombia se pone de acuerdo para celebrar en cada ciudad (o al menos en las que se está permitido) un evento que resalta lo orgullosos que nos encontramos de pertenecer a una minoría la cual poco a poco va cogiendo respeto y aceptación en el país. Bueno, al menos eso es lo que se pretende. Porque miren lo que hemos logrado: una congregación de lesbianas, gays, bisexuales, transexuales e intersexuales marchando por las calles de Santiago de Cali al ritmo de música electrónica, con banderas, amigos, trompetas, y muy buena actitud. Lo triste es que no hay un mensaje, no hay un trasfondo tras el verdadero objetivo con el que nació esta iniciativa, sí, sí, estamos orgullosos, nos hacemos escuchar, ¡Mire Cali, aquí va la comunidad gay! pero ya, al final nos espera la rumba en la que el alcohol y las drogas nos harán olvidar, y fin.

domingo, 29 de junio de 2014

Just words...

Lo más importante de la asimilación de la comunidad LGBTI en Colombia, como una cultura queer castrada, sería que aislarla afectaría toda la cultura negando los valores principales de la diversidad en ésta. 

jueves, 16 de enero de 2014

¿Quién soy?


La memoria no me permite regresar tanto tiempo atrás, tengo la teoría de que algo tiene que ser realmente importante para marcar un recuerdo en mi mente, porque suelo ser muy olvidadizo y lo que pasó desapercibido fácilmente voló de mi cabeza. Siempre fui el hijo ideal, buenas calificaciones, no salía de casa, tenía amigos "de bien" e iba a la iglesia; pero a todos nos llega el momento para abrir los ojos al mundo y darnos cuenta el por qué de las cosas que ocurren a nuestro alrededor. Para aliviar la carga, es mejor hablar de mí como un él, y contarles a ustedes la historia de un chico como cualquier otro que tiene el placer de escribirles a partir de este momento a ustedes bajo el seudónimo de Adeptus.