No sé qué tipo de tono debo emplear para redactar lo que podría ser una de las publicaciones oficiales del blog el cual, con estas palabras, acaba de abrir. Podría hablarles del evento al que asistí hoy, no, no podría, de hecho eso es lo que haré pero no sé exactamente cómo hacerlo: ¿Debo desligar mis pensamientos y ofrecer una noticia alejada de cualquier subjetividad? ¿Tengo que entrar a criticar sin apartar de las palabras mi ideología, filosofía y manera de vivir? ¿O solamente me conformo con ofrecerles un reporte de lo que aconteció hoy en la capital del Valle del cauca?. Lo cierto es que el tema es complicado, algo de lo que nunca he escrito, no con la esperanza de que me lean.
Por estas fechas toda Colombia se pone de acuerdo para celebrar en cada ciudad (o al menos en las que se está permitido) un evento que resalta lo orgullosos que nos encontramos de pertenecer a una minoría la cual poco a poco va cogiendo respeto y aceptación en el país. Bueno, al menos eso es lo que se pretende. Porque miren lo que hemos logrado: una congregación de lesbianas, gays, bisexuales, transexuales e intersexuales marchando por las calles de Santiago de Cali al ritmo de música electrónica, con banderas, amigos, trompetas, y muy buena actitud. Lo triste es que no hay un mensaje, no hay un trasfondo tras el verdadero objetivo con el que nació esta iniciativa, sí, sí, estamos orgullosos, nos hacemos escuchar, ¡Mire Cali, aquí va la comunidad gay! pero ya, al final nos espera la rumba en la que el alcohol y las drogas nos harán olvidar, y fin.
Un blog tan loco y diferente como sus redactores. Aquí encontrarás anécdotas sobre sus vidas, sus formas de ver el mundo, artículos sobre libros, series, vida universitaria y una que otra cosa sin sentido; ellos, una chica de 19 años y un chico de 18, tienen la única intención de ofrecer a ustedes lo que piensan para debatir, contrastar y comparar las diferentes maneras de interpretar la vida.
lunes, 30 de junio de 2014
domingo, 29 de junio de 2014
Just words...
Lo más importante de la asimilación de la comunidad LGBTI en Colombia, como una cultura queer castrada, sería que aislarla afectaría toda la cultura negando los valores principales de la diversidad en ésta.
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