jueves, 16 de enero de 2014

¿Quién soy?


La memoria no me permite regresar tanto tiempo atrás, tengo la teoría de que algo tiene que ser realmente importante para marcar un recuerdo en mi mente, porque suelo ser muy olvidadizo y lo que pasó desapercibido fácilmente voló de mi cabeza. Siempre fui el hijo ideal, buenas calificaciones, no salía de casa, tenía amigos "de bien" e iba a la iglesia; pero a todos nos llega el momento para abrir los ojos al mundo y darnos cuenta el por qué de las cosas que ocurren a nuestro alrededor. Para aliviar la carga, es mejor hablar de mí como un él, y contarles a ustedes la historia de un chico como cualquier otro que tiene el placer de escribirles a partir de este momento a ustedes bajo el seudónimo de Adeptus.

- Lo primero que quería ser cuando fuera grande era médico, estaba seguro que sacerdote no se encontraba entre sus lista de prioridades por más que su madre y abuela le insistieran constantemente, había algo en su interior que simplemente le hacía declinar a aquella absurda idea y la excusa "quiero tener familia" bastó para acallar a todos sus fans religiosos - quiero contarte que ha empezado a llover, de fondo suena música romántica y no tengo más compañía que mis contactos con bombillo verde en facebook, un ambiente perfecto para recordar - Pero así como fácil ingresó a este mundo de la religión igualmente se le hizo muy fácil el apartarse de él, enterarse, gracias a la educación que empezó a recibir -y estamos hablando de bachillerato- le ofreció bases para tomar decisiones claras sobre lo que quería y él, no quería estar en un lugar donde le iban a rechazar por el simple hecho de haber nacido. Este muchacho no quería ser médico, ni sacerdote o policía, resultó que Adeptus deseaba cambiar el mundo.

Fue hasta la graduación que se dio cuenta que había dejado que los demás armaran su futuro sin preocuparse de lo que quería para él, tiene una hermana y un hermano, ninguno ha tenido la posibilidad de emprender una carrera profesional y aunque sonara bastante cruel Adeptus no le gustaba la idea de formar parte de su mundo, quería ir a la universidad, deseaba aprender nuevas cosas del lugar que lo rodeaba pero para ello tenía que escoger una carrera qué seguir. Los medios de comunicación siempre han sido representados como herramientas de cambio, sin importar que tan corruptos estén, y pensó que era una excelente manera para iniciar un plan; con su inscripción lista para Comunicación social en la Universidad pública de su ciudad depositó sus esperanzas en poder ingresar bajo la idea de que las cosas luego se darían, como por arte de magia.

A veces la magia sale mal, el encantamiento genera un resultado diferente y todo cambia. El rechazo por parte de la universidad pública le dio muy duro, sabía que sus familiares jamás le pagarían una universidad privada por lo cual no tenía más opciones a las cuales acudir, no sabía qué quería hacer en el mundo. La oportunidad de empezar un técnico en diseño gráfico llegó a sus oídos, la comentó y su hermana mayor, la que siempre se ha encargado de él, aceptó. Inició sus estudios, aprendió algunas cosas pero detestaba la idea de los colores, Adeptus es daltónico y como tal confundía muchos colores, no sólo el rojo y el verde. Frustrado volvió a intentar en la universidad pública, los planes académicos que ofrecían en ese semestre no eran de su agrado pero al final se inscribió en el que más le llamó la atención: Licenciatura en literatura.

Mintió durante el primer semestre alegando estar en esa carrera porque le gustaba, en realidad le aterraba la idea de no gustarle nada más, por suerte era bueno escribiendo y leyendo, le encantaba la idea de ser profesor y aunque el pensum que ofrecía no era el mejor (especialmente por mucha literatura colombiana) podría aguantarse allí hasta que algo más surgiera. Más adelante que el enfoque periodístico que podría encontrar en Comunicación social también se lo ofrecía literatura, se fascino con los talleres de escritura, se enamoró del ensayo, de la reseña, de los textos argumentativos y la pedagogía. Ahora Adeptus ama su carrera y la idea de convertirse en un licenciado en literatura.

La universidad le ha ofrecido la posibilidad de conocer nuevos mundos y personas, ha asumido su sexualidad con responsabilidad y sobre todo con mucho apoyo, nunca, y quiero resaltar eso, nunca, se había sentido tan aceptado y libre en la vida y aquello le gusta, le encanta la idea de debatir lo que piensa argumentando en sus experiencias para compartir con los demás, le gusta usar su orientación como tema para generar conciencia, le agrada conversar libremente del tío que le gusta, del chico que lo besó o de aquel muchacho en el fondo que no deja de mirarlo. Ama sus amigos, le encanta la idea de conservar los viejos y mantener los nuevos, son éstos -y su hermana- quienes lo impulsan a seguir adelante. Está confiado de actuar como se debe y en un constante aprendizaje, madurando día a día, haciéndose más fuerte para servir de pilar a muchos como él. Detesta la injusticia y adora expresar por medio de palabras lo que siente.

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